La semana que pasó se
realizó el encuentro denominado “Duelo de Gigantes” en la que tuvo como
protagonistas a los jugadores estrellas del equipo español Barcelona, Lionel
Messi y Neymar. El espectáculo se publicitó muchos días antes a través de los
diarios, la radio y básicamente la televisión. Un canal de señal abierta era el
patrocinador de este partido benéfico.
Para los amantes del
balompié, que arriben –a nuestro país– futbolistas de la talla de Messi,
Neymar, Alves, Lugano, Yepes, Aymar, Agüero, entre otros; no sólo entusiasma a
cualquier mortal, sino que obliga a creer que los mejores sueños pueden
volverse realidad. Hablo del sueño de tener en una misma cancha a los mejores
cracks del planeta. No es poca cosa.
El pasado lunes ‘la
pulga’ llegó a Lima con alguno de sus familiares para jugar el encuentro que se
realizaría al día siguiente; mientras que, Neymar arribó la misma fecha en la
que se jugaría partido. Como se recuerda, ambos futbolistas serán la dupla
ofensiva en el equipo azul-grana.
Asimismo, la Policía
Nacional desplegó alrededor de 2 mil 300 efectivos del orden que brindaron
seguridad a todos los aficionados que asistieron a ver el juego benéfico por el
que tanto esperaron. El encuentro –del día martes–
estaba determinado para que iniciase a las 8 y 30 de la noche. Y así fue.
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| Foto: Internet |
Los Amigos de Messi, liderados
por el argentino, vencieron por 8-5 al equipo comandado por Neymar. Las
personas que asistieron al coloso del José Díaz se deleitaron tras una y otra
jugada que realizaba ‘la pulga’ o ‘el niño mimado del Santos’. El público pudo disfrutar,
como no suele ocurrir en esta ciudad gris, la calidad de jugadores mundiales.
Cuando uno observa a estos futbolistas,
concluye en el dilema que puede que el fútbol tenga su origen en Europa, pero
es en Sudamérica donde mejor se juega y más se disfruta. Al menos, uno lo cree
así cuando observa gambetas que detienen el tiempo y la mirada de los
aficionados.
Sin embargo, este encuentro no
estuvo exento de las críticas. Por ejemplo, muchos periodistas deportivos
protestaron el por qué Messi se retiró de la cancha a los 60 minutos, y no
concluyo el partido. Otros, indicaban que las entradas que costaban alrededor
de 180 a 1200 nuevos soles, no justificaban el poder observar dicho juego.
Se sabe que Messi abandonó molesto el Estadio Nacional después de que la policía peruana retirara a sus
familiares y a los de varios futbolistas del banco de suplentes durante el
partido de exhibición. Los familiares que estuvieron involucrados en el
incidente fueron los dos hermanos de Messi, el padre del brasileño Neymar y los
hijos del colombiano Mario Yepes.
Logramos conversar con el
periodista deportivo, Peter Arévalo, a quien también no le convenció del todo
el encuentro jugado en Lima. “Hubo muchos estrellas. Muchas caras. Fue un
exceso. Me pareció más un entrenamiento. A los 30 minutos ya era insoportable
seguir viendo ese juego”, menciona.
Continua: “mis expectativas fueron
demasiados para ese partido. Parecía una pichanga dominguera, más que un
encuentro en donde 22 cracks se lucían para brindarle espectáculo al
aficionado. Pero el mejor –sin duda– fue Neymar. Demostró humildad a pesar de
haber jugado, en la previa, la final de la Copa Confederaciones. Mucho mejor
que Messi”.
De esta manera, podemos observar
que también existe un amplio grupo de personas que no les agradó mucho el
encuentro que sirvió para recaudar fondos a favor de niños y jóvenes peruanos.
Pero es normal. Es fútbol. Y en este deporte se odia, se ama, se vuelve a odiar
y se vuelve amar.
Pero, sin duda, los que se
llevarón una verdadera emoción y lo conversarán para toda su vida, fueron los
niños, quienes lograron cumplir quizás unos de principales sueños: poder ver en
vivo y directo a su ídolo. Al que tanto ven, vía cable, cada fin de semana o
durante ese lapso jugando la Champion League.
Fue un partido benéfico con el
objetivo de ayudar a los niños y jóvenes de escasos recursos del país. ‘Lio’ es
embajador de la UNICEF y recorre todo el mundo realizando estos espectáculos
que coadyuvan a mejorar la calidad de vida de las personas que lo necesitan. Es
decir, él si quisiera podría estar en su mansión, realizando otras actividades,
pero no, prefiere o intenta mejorara el mundo a su modo.
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| Foto: Internet |
Lejos de críticas, elogios o
anécdotas, el encuentro “duelo de gigantes” encandiló a la mayoría de personas
que llegó al Estadio Nacional para ver a 22 estrellas de distintas galaxias que
se confabulaban para crear el más hermoso de los deportes: el fútbol.